Medusas de más de cuatro metros invaden la costa sur de Argentina

Las costas atlánticas del sur de Argentina se vieron invadidas por gigantescas medusas (aguas vivas) blanquecinas semitransparentes de un metro de diámetro y extremidades de más de cuatro metros.


La especie conocida científicamente como chrysaora plocamia, invadió la costa de Puerto Madryn, informaron biólogos del Centro Nacional Patagónico (Cenpat) y del Instituto Nacional de Investigaciones Pesqueras (Iniped).



“Producen algo de urticaria por lo que se recomienda no tocarlas o evitar rozarlas”, dijeron los especialistas, según el reporte de El Patagónico el 26 de diciembre.

Lo mejor es evitar el contacto directo de la piel con sus adherentes tentáculos, que están provistos de células urticantes llamadas nematocistos. Esto significa estar atentos al nadar y al caminar por la playa. Afortunadamente sus toxinas sólo producen los síntomas locales de ardor e inflamación, aseguran los biólogos.

En caso de un ataque de medusa, lo que se recomienda es desactivar su agente tóxico, que es difícil de remover. Para ello se usa vinagre y no agua fría o alcohol, según la recomendación que están dando Salvavidas argentinos a nivel local, informó Telam.

No es la primera vez que sucede una invasión de estas gigantescas medusas en la misma zona. Esto también ocurrió en 1997 y 2000, explicaron los biólogos de Cenpat. Varias investigaciones aseguran que están en aumento.

Hermes Mianzan, responsable del proyecto Ecología Pesquera del Inidep, dice que hay dos series de factores que influyen en el aumento visto de las medusas, de acuerdo al reporte titulado “Aguas vivas: no es sólo una cuestión de clima”, del centro de investigaciones Conicet,

“Se identificaron dos patrones. Uno de largo plazo, recurrente y de oscilaciones simultáneas que persiste al menos en los últimos dos siglos; y un segundo patrón de pequeño crecimiento en el último período, desde los años ‘70”, explica Mianzan, quien presentó su análisis en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Algunos peces se alimentan de medusas, y la pesca excesiva de ellos causa que estas proliferen, señaló el biólogo.

“De las más de un centenar de especies de peces que existen en Argentina, más de 30 pueden consumir “gelatina” de medusa ocasionalmente y algunas en forma exclusiva”, comenta Mianzan, “y al pescarlos se elimina también un posible depredador”.

Otro estudio publicado por Conicet con anterioridad, propone detectarlas a tiempo por métodos acústicos, ya que se pueden localizar por medio de registros específicos identificables, aunque a veces similares a otras especies. Las medusas presentan apariciones estacionales en su mayoría en el verano.

”Tales explosiones ocasionan importantes efectos ecológicos y perjudican diferentes actividades humanas. Sumado a sus explosiones demográficas, existen elementos que indican que las poblaciones de medusas estarían incrementando su densidad”, destacó la investigación liderada por Agustin Schiariti.

(Fuente: La Gran Época)

 


COMPARTE EN
  • Facebook
  • Twitter
  • Meneame
  • Bitacoras.com
  • BarraPunto
  • Delicious
  • Reddit
  • Add to favorites
  • RSS